Prensa

jun 26, 2018
Fuente: El Mercurio
Categoría: Homepage

LEY ETIQUETADO: “Sin evaluación, no hay resultados”


Es primordial que seamos capaces de mirar, con objetividad y desinterés político, cuáles son los reales efectos que esta norma está generando a nivel de consumidores.

'Este año se cumple el segundo aniversario desde la entrada en vigencia de la Ley de Etiquetado y su publicidad.

Son 24 meses en los que empresas y consumidores se han debido adecuar a un nuevo marco jurídico que pretende, según lo planteado por las autoridades, entregar información clara que ayude a los chilenos a mejorar sus hábitos alimenticios, pero…

 

¿lo está logrando?

Es indudable que las encuestas de opinión pública muestran un relativo apoyo a esta ley.

Esto no debiera sorprender a nadie, en cuanto su objetivo es loable y compartido por todos los actores de la sociedad.

Chile presenta un desafío importante en materia de sobrepeso, obesidad y sedentarismo y cualquier iniciativa tendiente a revertir esta situación debiera ser bienvenida.

 

BUENA IDEA, MAL EJECUTADA

Lamentablemente la historia nos demuestra que no todas las iniciativas necesariamente aportan al cumplimiento del objetivo.

De ahí el popular dicho 'una buena idea, mal ejecutada'.

En este caso particular es primordial que seamos capaces de mirar, con objetividad y desinterés político, cuáles son los reales efectos que esta norma está generando a nivel de consumidores.

A dos años aún no conocemos ninguna evaluación que nos permita saber con claridad si este camino que nuestro país se trazó nos está llevando realmente a la meta.

La industria de alimentos ha sido enfática y transparente al plantear su discrepancia con algunos de los criterios técnicos que se adoptaron en el reglamento.

La decisión de establecer límites de nutrientes por cada 100 gramos o mililitros y no por la porción que realmente se consume, distorsionando el análisis de cada alimento; diferenciar solo dos categorías de alimentos sólidos y líquidos desconociendo la multiplicidad de productos que existen y sus características nutricionales; fijar límites extremos que llevan a categorías completas a tener los mismos sellos, aun cuando los productos presentan niveles de nutrientes muy disímiles entre sí; u optar por un sello con un diseño restrictivo y no informativo, son algunos de los ejemplos de estas discrepancias.

Estas aprensiones no son menores y apuntan a las bases que sustentan la aplicación de esta norma, por lo que son condicionantes básicas de su éxito o fracaso.

No obstante, como dije, a 24 meses no se conoce una real evaluación de los efectos que esta ley está provocando en los consumidores.

Este año estamos profundizando los efectos de la ley con la entrada en vigencia de los nuevos límites, los que son aún más extremos que los anteriores, y para el 2019 esta situación será aún más radical.

Pero todavía no sabemos cómo están reaccionando realmente y en el largo plazo los consumidores.

 

HÁBITOS ALIMENTICIOS CON MIRADA INTEGRAL

Los hábitos alimenticios son comportamientos complejos que requieren de una mirada integral.

Es fundamental tener una claridad absoluta respecto al rumbo que estamos tomando desde que se implementó esta ley, con el fin de adoptar las medidas necesarias para profundizar sus éxitos y despejar sus fracasos.

Implementar una norma de estas características y no medirla a conciencia, no tiene sentido.

Sin una evaluación profunda, solo existen supuestos y buenas intenciones, lo que no es suficiente para mejorar los hábitos alimenticios de los chilenos'.

POR RODRIGO ÁLVAREZ Presidente de AB Chile-