Prensa

jun 28, 2018
Fuente: La Tercera
Categoría: Gremiales

Etiquetado: casi el 80% de productos llevará sello con nuevos límites


Ayer partió segunda fase de la ley. Industria afirma que las exigencias dificultan la reformulación de los alimentos.

En caso de que no logren reformular sus composiciones, cerca del 80% de los productos envasados tendrán que llevar sellos negros de advertencia, por sus altos niveles de nutrientes críticos. Así lo afirman los expertos en nutrición de la Universidad San Sebastián (USS), a partir de los nuevos límites de la Ley de Etiquetado de Alimentos que rigen desde ayer

Las exigencias dejan afectos a advertencias a aquellos productos que excedan las 300 calorías, los 500 mg de sodio, los 15 gramos de azúcar y los 5 gr de grasa saturada, todos, respecto de 100 gramos.

La norma, que busca informar a los consumidores y disminuir los altos índices de sobrepeso y obesidad en niños y adultos, cumplió dos años de implementación, dando paso a la segunda fase de exigencias.

Cada una de estas -resta implementar la última, el próximo año- reduce los límites máximos de nutrientes críticos permitidos en los alimentos, a lo cual las empresas se han tenido que ir adecuando, reformulando sus productos o, en su defecto, incorporando las advertencias en sus etiquetas. Durante la primera fase, el 19% de los productos fueron modificados, logrando sortear los sellos negros de 'Altos en'.

Samuel Durán, académico investigador de la USS, explicó que hasta ahora el 60% de los productos envasados lleva sello negro en sus etiquetas, y que, con las nuevas exigencias, ese porcentaje aumentará al 80%, dado que los límites complejizan cada vez más la reformulación de la composición de los alimentos. 'Lograr reformular productos secos como galletas, cereales y snacks, con poco porcentaje de agua, es cada vez más difícil, ya que al hacerlo se altera la textura, el sabor o la consistencia del producto, generando uno distinto al original', explicó Durán.

Jessica Moya, académica de la Escuela de Nutrición de la USS, agregó que 'si bien las empresas pueden variar ese porcentaje haciendo esfuerzo para reformular, como las exigencias son cada vez más estrictas y el gran ajuste se hizo entre 2016 y 2017, aquellas que no lograron disminuir sus límites, difícilmente lo podrán hacer ahora', dijo.

Rodrigo Álvarez, presidente de Alimentos y Bebidas Chile, refuerza lo anterior: 'Por la naturaleza de ciertas categorías de alimento, es más complejo o derechamente inviable técnicamente seguir reduciendo nutrientes a través de una reformulación, sin afectar la calidad y características propias de estos alimentos', explicó.

No obstante, el ministro de Salud, Emilio Santelices, dijo esperar que 'la industria se vaya ajustando a estas exigencias, para que la población pueda acceder a alimentos más saludables'.

Lorena Leiva