Prensa

jul 4, 2018
Fuente: El Mercurio
Categoría: Nacionales

Productores de alimentos tradicionales se adelantaron a la nueva normativa de sellos


Chumbeque, longanizas y otras manufacturas típicas de la gastronomía local. Los fabricantes decidieron anticiparse a la segunda fase de la Ley de Etiquetado con distintas medidas para enfrentar la regulación.

Cuando hace tres años entró en vigencia la Ley de Etiquetado de Alimentos, los productores de longanizas en Chillán, de las tortas de Curicó, del chumbeque en Iquique o de las conservas de papaya en La Serena pensaron que sería su fin.

Los fabricantes proyectaron pérdidas en sus ventas, pues los típicos alimentos que elaboran, y que forman parte de la cultura gastronómica del país, cuentan con alto contenido en grasas, azúcares y sodio.

Nada de eso ocurrió...

Por eso, la segunda etapa de la ley, que partió la semana pasada, que hace aún más estrictos los límites máximos de nutrientes críticos, los encontró con un ánimo diferente.

"Esto es simple y no hay que darle tanta vuelta. De hecho, ya estamos trabajando con la tercera etapa de la ley, que comienza a regir en un año más", cuenta Claudio Muñoz, gerente de la conocida chocolatería Norweisser, en Punta Arenas.

En Norweisser contrataron especialistas hace tres años, apenas se implementaron los sellos. La idea era adaptarse, ver qué podían mejorar, pero también con miras a las nuevas etapas que contempla la legislación.

En el caso de las tortas curicanas, la entrada en vigencia de la primera etapa de la ley fue un llamado de atención sobre lo que venía.

Según Paz Aránguiz, gerente general de Tortas Montero, la más antigua fabricante de este producto (data de 1870), "esta nueva etapa de la Ley de Etiquetado, de verdad que no nos afectará, porque en la primera etapa decidimos hacer los estudios correspondientes a nuestros productos con un ingeniero en alimentos y así trabajar con los parámetros adecuados. Ahí bajamos el sodio, por ejemplo. Ahora no tenemos que hacer modificaciones ni sumar nuevos logos a nuestro etiquetado".

Ambos productores ya pensaron en la tercera etapa de la ley, que pone límites todavía más estrictos, y coincidieron en que la normativa "está para quedarse" y que era mejor adaptarse de una sola vez.

Muchos, como el Emporio Alemán de Concepción, que fabrica cecinas y longanizas, llegaron a la conclusión de que la propia naturaleza de sus manufacturas gastronómicas tiene alto contenido calórico.

"El consumidor sabía, desde antes de los sellos, que estos productos son altos en grasa. Por eso la clientela no ha variado", explican.

Lo mismo pasó con los chocolates. "Toda la gente que come chocolate sabe que hay azúcar y grasa vegetal. Algunos en broma o talla me dicen 'ah, ya le pusieron sticker ... pero sabemos y no tiene paraqué refregármelo', explica Muñoz.

 

Desde el inicio de la disposición legal, en Iquique los chumbeques debieron incluir naturalmente los sellos en sus envoltorios. Y pese a que en un principio se notó una leve baja en la venta del producto, "no podríamos asegurar que se debía a los sellos, ya que también el norte ha pasado por un mal momento económico a raíz de la crisis de la minería", asegura el encargado de producción de la fábrica M. Koo, Martín González. La empresa es la única que posee la licencia para producir el tradicional dulce.

"La gente nos sigue prefiriendo, independiente de los sellos. El que viene a Iquique siempre se quiere llevar un paquete y los iquiqueños nos siguen prefiriendo", agrega.

Otros clásicos, como los papayeros de La Serena, optaron por ambos caminos. Esto es: ofrecer tanto sus productos elaborados de manera tradicional como otros que bajan los índices de azúcares. Agrosaturno, por ejemplo, sigue produciendo el típico néctar de papaya con un alto contenido de azúcar, pero incorporó hace años una variedad "0 %" a su línea de jugos.

Ahora cuentan con "Néctar Light", al que promocionan como "libre de discos pare".

 


Recuadro

"La gente nos prefiere, independiente de los sellos. El que viene a Iquique siempre se lleva un paquete".

MARTÍN GONZÁLEZ, Productor de chumbeque

S. HENRÍQUEZ y EQUIPO DE REGIONES-