Prensa

jul 11, 2018
Fuente: La Tercera - Pulso
Categoría: Gremiales

Tecnología APET: Envases más livianos y con menos huella.


Los jugos y néctares de Andina del Valle tienen un nuevo empaque que, con un 40% menos de plástico, se suma a Ecofiex de Agua Mineral Vital. Un avance en materia de Ecodiseño e innovación en la constante búsqueda de envases bajos en residuos.

Los jugos Andina del Valle redujeron en un 40% el plástico de sus botellas, lo que genera una notoria disminución en su volumen de residuos. Producir envases más ecológicos tiene efectos concretos en el cuidado del medio ambiente.

Es así como Coca-Cola Chile inspirada en la Economía Circular, comenzó a trabajar en el ecodiseño de empaques, lanzando a comienzos de este año Eco Flex, la nueva botella de Agua Mineral Vital que redujo un 30% de plástico en su elaboración y se transformó en el primer empaque del país con la certificación "Bajo en Residuos", entregada por el Ministerio del Medio Ambiente. Ahora, con la llegada de la tecnología APET, las nuevas botellas de Andina del Valle tienen un 40% menos de plástico, lo que reduce el volumen de residuos y permite mejorar la capacidad productiva de la línea de jugos. Esto genera un uso más eficiente de la energía, por tanto, disminuye la huella de carbono emitida.

"Hemos definido un modelo de negocio y desarrollo con miras a diseñar productos y servicios sustentables que minimicen el impacto ambiental durante el ciclo de vida del producto, desde su etapa de planificación como también en su producción, utilización y disposición final. Sin duda, estas innovaciones y avances en materia de producción sustentable corresponden al compromiso de Coca-Cola Chile con los postulados de la Nueva Economía de los Plásticos" señala Daniel Vercelli, Gerente General de Coca-Cola Chile.

 

Estudio del Ciclo de Vida de las botellas

Para poder identificar los beneficios medioambientales de los empaques de néctares de 1.5 y 2 litros, la empresa TriCiclos realizó un estudio junto al Dictuc de la Universidad Católica, quienes elaboraron el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) de los productos.

"Este análisis consiste en caracterizar y calcular todos los impactos que tiene la producción, transporte y disposición del envase, a lo largo de su vida útil", explica Luis Cifuentes, director de la Unidad de Gestión y Política Ambiental de Dictuc y docente de la UC. A su juicio, es lógico que si se disminuye la masa de plástico del envase habrá disminuciones proporcionales en el consumo de materia prima y de la energía usada para producir el material: "además, habrá menos masa que se lleva a los rellenos sanitarios y eso podría aumentar la reciclabilidad del envase".

El estudio concluye que, en el proceso de producción de los nuevos envases de jugos Andina del Valle -si se los compara con la versión anterior-, se ahorra una cantidad de energía similar a la que consumen 65.263 hogares en su funcionamiento eléctrico mensual, que equivalen al consumo de una comuna como Peñalolén. Y si se comparan las botellas que se producían en 2016 versus las hechas bajo la tecnología Apet, disminuyen en 1.740 las toneladas de residuos después de consumido el contenido. Eso implica que se está ahorrando una cantidad de metros cúbicos en vertederos, un volumen equivalente a 15 piscinas olímpicas.

 

Botellas eco-etiquetadas

Los renovados envases del néctar producidos poseen además una rotulación especialmente pensada para educar a los consumidores en la forma en que las botellas debieran ser devueltas al ciclo productivo, para poder reciclarlas. Ese sello invita a lavar y secar el contenedor vacío, para después llevarlo libre de residuos orgánicos hasta un punto limpio.

"El envase consta de la botella, la tapa y la etiqueta, y cada uno tiene un tipo diferente de plástico. Entonces con este eco-etiquetado las personas conscientes van a poder llevar las botellas al depósito indicado. Porque si se mezclan, después hay que separarlos y eso produce un serio problema en la materia prima reciclada", advierte el investigador.

Los beneficios ambientales producto de la reducción de plástico de los envases de Andina del Valle están antecedidos por la disminución de polímeros que tiene la botella Eco-Flex de Vital, pionera en su tipo en Chile. Ambas modificaciones de envases representan un gran avance en la sustentabilidad de los procesos: si en 2016 un 97% de los residuos de sus botellas era reciclables, hoy son ciento por ciento reciclables.