Prensa

sep 10, 2019
Fuente: El Mercurio
Categoría: Gremiales

Marcas prefieren volver a recetas originales de productos, sin importar los sellos “Alto en”


La reformulación excesiva de algunos alimentos ha provocado que consumidores reclamen las versiones clásicas.

El ministro de Salud dice que 'la gente se está haciendo un poco insensible al etiquetado', y reconoce que se dejaron de atender aspectos como el educativo para combatir la obesidad.

'Sabemos que no les gustó la nueva receta; era cosa de ver sus comentarios'. Esas son parte de las primeras palabras que se escuchan en el comercial con el que Soprole anuncia que su postre Manjarate —luego de ser reformulado para no contener sellos de advertencia de 'Alto en'— vuelve a su receta original.

Pese a los esfuerzos de la empresa para que sus productos no tuvieran octágonos de advertencia, el envase ahora luce tres sellos: alto en calorías, azúcares y grasas saturadas.

Es que desde la implementación de la Ley de Etiquetado de Alimentos, en junio de 2016, una buena parte de la industria alimentaria comenzó a reducir los niveles de nutrientes críticos para no llevar sellos. Actualmente, por ejemplo, son pocas las bebidas saborizadas que contienen advertencias, porque en la mayoría se redujeron los niveles de azúcar.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, asegura que 'hay un grupo de empresas que ha tratado de adaptarse a la nueva normativa reformulando sus productos, pero han fracasado comercialmente. No me extrañaría que esta tendencia de volver a los sellos sea algo que se acentuara'. Este fenómeno se podría ver impulsado.

Según el ministro, 'la gente se está haciendo un poco insensible al etiquetado. Eso, en parte, es porque los sellos son tan masivos, en el sentido de que tú vas al supermercado y todo tiene etiquetas, que ya no produce el efecto discriminador en el consumidor'. Soprole asegura que 'fue imposible llegar a una fórmula que a las personas les gustara, siendo ellas mismas las que nos pedían volver a la fórmula original. Es por esto que, siendo consistentes con nuestro compromiso con la problemática de la obesidad de los niños, Manjarate hoy cambia su propuesta comunicacional y pasa a dirigirse solo a adultos'.

El límite de la normativa Este caso no es el único. Hay otros productos que han decidido volver a sus recetas originales luego que las versiones reformuladas y con menos sellos no convencieran a los consumidores. Por ejemplo, el cereal de desayuno Chocapic, de Nestlé, mantiene una versión que tiene sellos de 'Alto en' azúcares y calorías. En cambio, la reformulada es endulzada con estevia y no tiene sellos, por lo que aún se puede ver en su envase el característico perro de la marca, ya que la ley impide que productos con octágonos luzcan publicidad dirigida a niños.

El ministro Mañalich asegura que 'con relación a la Ley de Etiquetado de Alimentos y nuestro problema de obesidad en el país, tengo la impresión de que como política pública apostamos demasiado fuerte al etiquetado, y dejamos de atender otras acciones, sobre todo en el sentido educacional. Ahora el rendimiento de la ley está llegando a su límite'. Añade que 'el tema objetivo es que las cifras de obesidad en Chile siguen empeorando y no mejorando. Entonces, como política pública, este tema es claramente insuficiente para nuestra epidemia'.

El caso de las leches chocolatadas es otro en el que los consumidores han hecho notar sus quejas, sobre todo en las redes sociales. Si bien actualmente la mayoría no contiene sellos 'Alto en', ya que ha sido reformulada, Colún incorporó una versión 'original' que porta un octágono de alto en azúcares.

Rodrigo Álvarez, presidente de Alimentos y Bebidas de Chile, dice que, 'debido a la naturaleza de ciertas categorías de alimentos, técnicamente cada vez se hace más complejo seguir reformulando el producto sin afectar la calidad y las características propias de este o su vida útil'. Por su parte, la nutricionista y exsecretaria ejecutiva del Programa Elige Vivir Sano, Teresa Boj, afirma que 'hay productos en que no tiene sentido reformular; tienen que tener sellos y la gente tiene que saber que no son productos saludables. Pero eso no quiere decir que tengas que exterminarlo de tu vida o del mercado'.

Agrega que 'el sello tiene que ser orientador de lo que es el producto, pero si la persona quiere comerse un postre rico, lo va a hacer de todas formas, con o sin advertencia, y más vale que el ‘chancheo’ valga la pena. Obviamente, lo que hay que cuidar es que la gente lo haga de forma esporádica'.

 

Recuadro

La gente se está haciendo un poco insensible al etiquetado. Eso, en parte, es porque lo sellos son tan masivos que ya no producen el efecto discriminador en el consumidor'.  JAIME MAÑALICH MINISTRO DE SALUD

Fue imposible llegar a una fórmula que a las personas les gustara, siendo ellas mismas las que nos pedían volver a la fórmula original (del Manjarate)'. SOPROLE

Hay productos en que no tiene sentido reformular, tienen que tener sellos y la gente tiene que saber que no son productos saludables'. TERESA BOJ NUTRICIONISTA

‘‘Debido a la naturaleza de ciertas categorías de alimentos, técnicamente cada vez se hace más complejo seguir reformulando el producto sin afectar la calidad'. RODRIGO ÁLVAREZ PRESIDENTE DE AB CHILE

Seis de cada 10 productos en supermercados llevan sellos de 'Alto en', según un estudio de la U. de Chile.

15% ha bajado la concentración de azúcares y calorías en ítems como bebidas y cereales.

Tres años han pasado desde que entró en vigencia la ley.

 

Advierten por el uso excesivo de edulcorantes

La entrada en vigencia de la Ley de Etiquetado de Alimentos, en junio de 2016, marcó un punto de inflexión en el mercado alimentario chileno. Según un estudio del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile (INTA), desde entonces los contenidos de azúcares y calorías han bajado entre 15 y 20% en productos como bebestibles y cereales. Lo mismo ha ocurrido en el caso de las cecinas con el sodio y las calorías o los snacks salados, que han disminuido la concentración de grasas. Todo esto, debido a que la industria ha comenzado a reformular productos para no llevar sellos de 'Alto en'.

Sin embargo, Teresa Boj, nutricionista y ex secretaria ejecutiva del Programa Elige Vivir Sano, afirma que 'para no tener el sello de azúcar se baja la cantidad y agregan edulcorante, y resulta que estamos comiendo, y sobre todo los niños, cantidades de endulzante tremendamente altas'. Advierte que estos 'son productos químicos cuyos efectos en el largo plazo se desconocen, porque nunca hemos estados sometidos a comer edulcorante en la cantidad en que los estamos comiendo hoy'.